En los últimos 25 años hemos conseguido cambiar las cosas para que el número de personas afectadas por la pobreza extrema se haya reducido, la desnutrición afecte hoy a la mitad de niños, las cifras de acceso a la educación sean mucho más elevadas, exista un mayor compromiso para con los derechos humanos y el medioambiente y convivamos con soluciones accesibles para muchas más enfermedades y personas que las necesitan.

El mundo ha mejorado en muchas cosas desde que tu solidaridad forma parte de él, sin embargo, queda mucho por hacer y en ese camino, tu compromiso es siempre imprescindible. Tu legado solidario permite seguir mejorando el mundo.

El legado solidario es una forma de mantener vivo tu esfuerzo por lograr un mundo mejor. Dejando una donación en testamento a alguna de las causas que te preocupan hoy, estarás apoyando mañana el trabajo de organizaciones que comparten tu mismo compromiso. Al hacer tu testamento, puedes dejar a una o varias entidades sin ánimo de lucro una parte de tus bienes o un bien concreto (legado solidario), por pequeño que sea su valor y sin perjudicar en ningún caso a tus herederos legítimos.

Con un legado solidario no solo seguirás protegiendo a tus seres queridos sino que harás posible que tu solidaridad siga siempre presente.